Sunday, May 24, 2009

Milava

En Menos de 24 horas, dos acontecimientos me hicieron poner esta cara:



El Primero y el más irrelevante: Otra vez nos quedamos sin baterista, Cartucho ya no va a tocar con Spunkto, y con medio disco grabado... no hay nada más que hacer.

La ruptura con Cartucho en realidad me tiene precupado, me precupo por él en primer lugar, y también por la banda, ya llevamos cerca de seis años y no podemos concretar disco por falta de baterista. En fin las cosas buenas toman su tiempo.

Por otro lado lo que más me ha sorprendido esta semana, no fué el temblor que sacudió Lima ayer por la madrugada, no fueron los casos confirmados de gripe AH1, no señores, lo que más me ha inquietado esta semana es su regreso, el retorno de mi Nemesis.

Habían pasado cerca de tres años, hasta que ayer, así como si nada ubiera ocurrido, una ventana de MSN se abrió con la invitación por parte de ella para estar en su lista de contactos. Titubié, y titubié bastante, hasta que porfín mis dedos temblorosos aceptaron la invitación; casi instantáneamente se abrió la ventana de conversación: -hola rafa!- me saludaba, y yo sin entender todavía lo que estaba pasando le contesté el saludo, todo sucedió tan casual.

Hipócritamente casual.

No entiendo, no, no entiendo. ¿Que pasó? ¿El mundo, derrepente, se volvió loco? Creo que sí, la ultima persona que pencé que me hablaria en el mundo, es ella, es que YO soy el malvado del cuento. YO soy el hacedor de desdichas y lamentos en su vida, si claro, pero igual sigo sin entender: ¿Qué pasó?

No entiendo. Hacer justicia con mis manos, es una opción, la venganza fría y meditada, viceral, digna de una represalia aún mas fría, así hasta el fin de mis días. Sólo fueron unas cuantas palabras las que ubieron entre tu y yo, y sólo eso son: palabras.

Sigo sin entender.



Buscaré las respuestas en el fondo de un vaso, y los recuerdos en la caja de cartón con el listón rojo que está por ahi enterrada debajo de mi cama, junto con los zapatos, las cuerdas, las medias y todo lo que por casualidad terminan ahi debajo, con el polvo, las arañas y el monstruo que no me deja dormir.

Creo que después de todo, la vida es como un circulo, tarde o temprano vuelves al punto donde comienza todo, diste la vuelta al mundo, y viste todo lo que pudiste, creo que ahora, ella quiere bailar en una discoteca... (otra vez).

Voy a dejar de leer Fantasía antes de dormir. Esa weada me está cagando, jodidamente, el cerebro.

¿Me mandas un mail?

Wednesday, May 20, 2009

10 km


Hola, me llamo Rafa y me gustan los macarrones con queso.

Ayer, cuando mayo no estaba tan nublado, cuando letras todavía ocupaba mi tiempo, pude decir que estaba increíblemente afanado con los White Stripes.

No hay anda más sencillo que la simpleza de sus riffs, y sobretodo sus baterías, el complemento ideal para sopesar las noches de frío y de tragos improvisados tomados detrás del comedor central, las piruetas, los puchos, el tabaco en mis ojos (ouch), el básico, los puchos, el nombre.

El Nombre.

El amor y la putamadre, el Che y los Rolling Stones, tu cuchillo y el dolor, y el ejército de las siete naciones. Y me pregunto: ¿Qué pasó? ¿Cuál fue mi error? ¿Tu error? ¿Nuestro error? ¿Él Error? y empecé a ahogar mis lamentos y llantos en vasos de cerveza, licores, aguardientes y power metal. Y me respondo: ya fue, en verdad la respuesta siempre la tuve clara, clarísima, lo que no fue no será... valiente nomás échale más trago que parece gaseosa.

Y me río, y recuerdo, y te miro, y no me miras, ¿me recuerdas?, todo terminó tan rápido como empezó. Ella se fue, solo dijo que no quería intentarlo y no dijo adiós, desapareció, en un cuento se perdió.

Percibo el olor a humedad, el frío, tengo las manos heladas, ¿un puchito?, tal vez nos encontremos de casualidad en Sargento, tal vez no, ojalá sigas preparando las galletas esas duras, que casi me rompen un diente, flaca en verdad como que existe el polvo para hornear, no sé, total la que estudia "Gastronomía" eres tu no yo.

¿Bailamos? trataré de no pisarte, ya te deje muchas ampollas la vez pasada, no quiero que termines odiándome, o alejándote, o no sé ¿odiándome?

Tres semanas y algo más, un mes y algo menos. Miles y miles de latidos de corazón, miles de horas perdidas en el jardín detrás de central. Ojalá hubiéramos sido más inteligentes, yo en hablar menos y tú en escuchar más.

A todo esto, en el brevísimo instante que por ahí anduvimos hace bastante tiempo, lo unico que me tortura, me corroe, me fastidia, es tener la seguridad completa de que no fuiste mía... y yo sí fui tuyo.

Monday, May 18, 2009

¡Sí, SeñorA!


Mi vieja me puteó el otro día. Me dijo que yo andaba muy descuidado, que no le daba debida importancia a mi "aspecto personal", dijo que parecia un gamberro, un pánfilo, un pelele y que si seguía así, las chicas no se iban a fijar en mi.

Entonces yo le dije: -"Madre, yo soy como soy, el resto son detalles (...)"

Hasta que hace un par de dias en la universidad una flaca me dijo- "Rafa, que milagro no verte todo desaliñado"... (me había afeitado y puesto ropa limpia)

Fué entonces cuando comprendí la magnitud continental del peso de las palabras de mi madre.

Sí es cierto, soy medio flojo para ese aspecto. En verdad me puedo poner la misma ropa toda la semana, sin problemas, pero obviamente, trato de no hacerlo, aunque a veces me dé pereza. Muchas veces no sé que pensar, si las muchachas ven en mi lo que yo quiero proyectar, o ven realmente como soy. Puedo decir también que son muy pócas las personas que me conocen al 100% que, digamos, pueden predecir mis movimientos, mis fraces, mis palabras.

A todo esto, pensando las cosas por un momento, puedo concluir que mi estado de ánimo, depende de mi estado de ánimo. Me explico, puedo, digamos, salir con ella, que me encanta, me atrae, me inquieta y pasar una velada de ensueño, como en el mismísmo limbo.

Pero, por otro lado, también puedo terminar destrozando la idea que ella se había hecho de mí y que me quiera despachar de su casa, teniendo que pasarme los días restantes en el lobby del aeropuerto.

Creo que lo mejor a partir de ahora será, a punta de esfuerzo, tratar se no seguir siendo el chico ideal que a las chicas le pueda gustar.

Sí es cierto, puedo ser medio tarado, pero al fin y al cabo ¿Quién se entiende?

Trataré nomás.

Trataré.

Estás pero no estás, ojalá, espero esta vez sí estés.


Saturday, May 16, 2009

Tu y yo, y todo lo demás


Otoño, Invierno.

El Olor a humedad, el frío, el cambio de clima, el frío, los examenes, la neblina, el olor a mar, el frío.

Nuevamente me encuentro bailando entre los carros que intentan atropellarme.

¿Donde andarás? Me pregunto, Tu nombre suena en mi interior.

Quise verte, he hice todo lo humanamente posible para verte en tu cumpleaños, pero la distancia y el factor tiempo me pasaron la factura del complicado sistema de algoritmos que debo contemplar para poder verte.

Estás, Pero no estás.

A veces tengo ganas de besarte, a veces no, a veces canto, otras desentono.

Quisiera entender los complicados probelmas matemáticos que ocurren en tu cabeza, pero no puedo.

No puedo.

Y me siento en mi nube voladora a pensar, en que pudiera pasar, en que sería del tu y yo, y pienso que es mejor que solo se desarrolle en un ambiente coloquial. Sé que me quieres, pero necesito algo más factible, algo mas palpable, visible, como la cera que puede engañar a tus sentidos, pero siempre será siendo cera.

¿Vienes? ¿Vas? Ok. Te espero, pero sólo un toque.

¿Quieres tocar la misma canción?

Ok.

Pero no desentones.

Lo olvidaba..







Nunca te enseñe a cantar.

Thursday, May 7, 2009

Lo Inevitable de la Inevitabilidad

No sé tocar guitarra.

Mejor dicho, puedo tocar y toco guitarra, pero no sé tocar guitarra, o no toco como me gustaría tocarla.

Pasan los días, las horas y no encuentro el momento de ir a buscar a Sophie a la casa de Krloz, siempre quiero llevármela, pero no puedo, será por pereza, ansiedad, miedo a que me la roben, etc.

Lo Inevitable: pasa el tiempo, me hago viejo y no toco como me gustaría tocar.


inevitabilidad.

1. f. Cualidad de inevitable.


La suma de los factores musicales: las notas, el grupo, los amigos, las canciones, los recuerdos y los amores; suenan en mi cabeza como un canon que se repite una y otra vez, al que, de tanto escuchar la secuencia armónica, empiezas a hacerle variantes, matices en los cuales encuentras otros rumbos por los que puede ir la canción que simplemente es la sucesión repetitiva de un grupo de notas.

La música que envuelve tu presencia.


Música que hace la banda sonora de lo que vivo (mucho distortion, riffs, punk y power metal).

Volverte a ver, es como volver a escuchar una canción que hacía bastante tiempo que no escuchabas, es como cuando no recuerdas las notas al tocarla, la tarareas, no recuerdas la letra, pero tienes esas ganas increíbles de tocarla, de volver a entonar esas melodías que son parte del himno de tu vida. Volverte a ver, es como desempolvar el casette de antaño, el que compraste cuando eras niña, ése que dice MTV sonido turbo estéreo 7000, ese que lo pusiste en todos lados, en tus fiestas, en la movilidad, ese casette de los B-52's que ahora se encuentra olvidado dentro de una caja junto con los retazos de tus trabajos escolares, las cartas, los juguetes, la goma y la plastelina.


La música es como la sangre que corre mis venas, y el ritmo es marcado por el latido del corazón, que, en el clímax del momento, puede llegar a sincronizarse perfectamente con la canción.


Estás, pero no estás.


No quiero sugestionarme (para variar), no quiero ilusionarme, no quiero quemar cerebro, solo quiero sentarme, cerrar los ojos y escuchar todas las canciones del CD de principio a fin, sin ver la portada, sin saber el nombre de la canción, tratando de entender la letra mientras que es cantada, tratando de escuchar todos los instrumentos, separarlos, distinguirlos, hasta que suene el inevitable sonido de la verdad.


El inevitable sonido de la verdad.


Somos instrumentos de la banda, peor no tocamos la misma canción.


Tuesday, May 5, 2009

El Dragón del cuento acabado


Ayer soñé que estabas a mi lado...

Soñé que hacíamos ejercicios matemáticos de Pamer. En realidad fué un sueño recontra quemado, pastrulo, inocente, ingenuo y cándido.

Anoche soñé que era feliz a tu lado, que juntos éramos indestructibles y que nada nos podía separar. Dentro de mis sueños, no tenía ganas de verte, pero dije "bueno soñar no cuesta nada; vamos a ver a donde llegamos con esto", y te ayudaba con tus ejercicios matemáticos.

Te veías bien, Te veías bien.

Pasaba el tiempo, y me golpeabas porque te hablaba mal de ti, como si no supiera que eras tú a la que me estaba refiriendo con mis malos y muy floridos comentarios despechados, me golpeabas pero al mismo tiempo, me querías.


Me querías.


El Dragón me vuelve a acechar en mis sueños, el Dragón cree ser mas inteligente que yo, pero, en un pequeño rincón de mi subconsciente, puedo darme cuenta de un par de cosas: de que los ejercicios matemáticos son meros ejemplos de la cotidianidad que me envuelven; que los ojos rojos por las amanecidas son señal de que es hora de dormir, de que las incoherencias escritas, una detrás de otra, son la más grande prueba de que ya me hace falta dormir bien.

Mientras transcurría el sueño, me di cuenta de que estaba lo suficientemente consciente para darme cuenta de que los Dragones no existen y que tú tampoco.

Los Dragones son productos de mi fantasía y de mis sueños, y tú eres el pensamiento que obtengo al reciclar todo lo demás.


Wednesday, April 29, 2009

Hundiendome en mi mundo


La semana de parciales.

Las copias.

Los Dolores de cabeza.

La apatía que me envuelve dentro del contexto del cambio de clima. Es inevitable: el otoño golpea con su frío y húmedo ambiente, el olor a humedad y a sal marina envuelven a esta gris ciudad. No tengo muchas ganas de estudiar, sobretodo porque los textos son complicados y nada entretenidos, pero nadie me dijo que serían lo contrario, creo que es parte de ese universo que ser un alumno universitario medio vago.

A todo esto, no puedo quitar de mi cabeza ciertos pensamientos que andan rondando por ahí, entre mis recuerdos, anhelos, grupos y mi lóbulo musical. Pensamientos de una mente perturbada que me distraen, que me desconcentran, que me llevan al punto de querer tomarme un avión, pensamientos que me tienen acongojado. Sentimientos contradictorios y un sentido de supervivencia son los que me mantienen dentro de los límites de la cordura y de la razón. Me mantienen dentro del margen razonable que me permite mantener mi sistema operativo en funcionamiento, mi memoria RAM todavía sirve aunque es hora de expandirla a 4 Gb, para poder procesar toda la información y la cantidad de programas que efectúo al mismo tiempo. Voy a ver que pasa, leeré lo que tenga que leer, el resto son detalles.

Wednesday, April 22, 2009

El Beso De La Mujer Araña


Un beso venenoso. Un beso Mortal. Un beso que, desde lo más profundo de mis entrañas, provoque el libido que he estado esperando.

Una Fémina es como una mantis religiosa, después de aparearse con el macho, se lo come, lo devora, pasa a ser, de su amante a su cena. El orden de la naturaleza, el saber de los saberes.

Muchas veces he sido el plato principal en una cena, sentí que mi único propósito era simplemente, ser el alimento de mi contraparte, y solo cumplir y saciar sus necesidades para luego, cómo a un condón, ser desechado y desdeñado.

El beso de la Mujer Araña

Un beso que me llevó al cielo, y que ahora me envenena, me corroe, me da la sensación de acides estomacal. Un beso por el cual yo daría lo que fuera, dentro de lo confuso que puede ser una relación "madura y responsable".

Ayer, cuando las brujas celebraban su día, ayer cuando me pasaba horas de un punto de Lima a otro, ayer cuando tenía 16: las cosas tenían otro sentido.

Ayer te vi pasar, no te saludé, me viste, me saludaste, te fuiste.

NO gracias.

Ya no me provocan tus besos.

Y, aunque me busques.

Me llames.

Ahora me extrañas.

Lo siento...

Ya expiraste.

Ya generé Inmunidades.




Soy Inmune a ti.




Wednesday, March 25, 2009

Subterranean Lava Dragon

Todo sucedió tan rapido: Apareció por detrás como un relámpago, a penas pude sentir su precencia. Muerto de miedo, pero seguro de mí mismo, desenvainé mi espada y escudo al momento que esquivava sus ataques... El dragón vestía de azul... vestía de Azul. La batalla sucedió caótica pero lenta, ese tipo de caos en donde puedes predecir el siguiente movimiento, pero no puedes hacer nada para evitarlo porque ya es demasiado tarde. El calor de su aliento comenzaba a sofocarme, los torbellinos nacidos de sus movimientos permitían, por escasos segundos, refrescar el sudor y calor de la batalla al mismo tiempo que me hacían perder el equilibrio. Armado con mi martillo ataqué sin piedad, golpeando en su punto débil repetidas veces, tratando de desorientarlo, pero no fue suficiente; estaba demasiado cansado, habia recibido ya, demasiados golpes directos.

De pronto, como caído del cielo, recordé los sabios consejos del Maestro: "La realidad es relativa, a veces puedes tomarte la libertad de modificar acontecimientos, así como también puedes... digamos, omitir ciertos detalles dentro de tu relato". Entonces cansado de tanto batallar, corrí tomando toda la velocidad que mis agotadas piernas de valet parking permitieron y salté, canalizando todas mis energías en la última estocada...

La batalla había terminado... bueno en realidad fué interrumpida por el profesor que me apresuró en entrar al salón para la clase que iba a dictar.


Nos despedimos, fué en ese momento que se fué por los bordes y, tomandome completamente desprevenido, atacó por un costado en el flanco descuidado, el punto ciego, el talón de Aquiles, el único lugar donde no fui bañado con la sangre de Therion, el punto débil. Atacó sin piedad...

Todo sucedió tan rápido que tardé en comprender que las manchas de sangre eran mías...


El Dragón me agredió con su técnica especial, técnica que ya habia visto una vez y que nuevamente me golpea y me deja con el letrero de "Game Over"... Casi inmediatamente salió un hada de una botella y me revivió, pero ya me encontraba en la pantalla principal...


-Continue?
-Save & continue?

-Save & Quit?
-Quit without save?









OFF










Eject





Ya me cansé de este juego, es muy difícil siempre pierdo, me voy a descansar.

Sunday, March 22, 2009

M+M's

Eran las 4:27 de la mañana, hacía frio, habia llovido casi todo el día.

El momento inevitable se dió: tuve que marcharme.

Después de pasar 55 horas de sueño, volvía a mi realidad pasajera. Bajé de un avión para, instantaneamente, subirme a otro. Creo que pasará bastante tiempo antes de que me vuelva a pasear por esa habitación, para que vea la chimenea, para que me robe otro polo, para que me extravíen la maleta, para que caminemos por el río.

Hace 7 dias que estoy en Lima, 7 dias que parecieron 7 horas, volver a la universidad, encontrarte con los amigos de la Facu, irte a chupar al "Elos", en fin la suma de los factores que implica ser un alumno universitario. Hace 10 días que nos despedimos sin más reparo que en un adiós sencillo y rápido, frío, burdo, banal, un adiós protocolar digno de políticos o de competidores derrotados por el rival. Un adiós hecho de papel.

Adiós.

¿Cómo decir adiós? ¿A qué se le puede llamar "adiós"? ¿Qué es un "adiós? ¿Es acaso encomendarse a alguna Deidad? ¿Cómo decir "Adios" sin sentir nada? o, mejor dicho: ¿Cómo pretender que el adiós no afecta, en lo más mínimo, al sólido paladín ahí erguido frente al dragon?

¿Cómo?

Bastaron un par de horas para rendirme seducido por la fragancia que expedian tus poros, bastaron unos segundos para querer más y más del veneno que producen las glándulas venenosas que, alojadas en tus labios, no hacen mas que invitar a probar del dulce, pero peligroso, brebaje que ahi se guarda. Y me rehusé a generar inmunidades, me rehusé a tratar de extraer el veneno chupando la herida, me rehusé a luchar contra los efectos de las neurotoxinas que invadieron mis vértebras y que provocaron la destrucción de mi sistema nervioso; Simplemente me limité a disfrutar del paseo, como cuando disfrutas de una dosis de potentes alucinógenos inyectables. Sabía que me estaba envenenando, pero lo disfrutaba.

Lo disfrutaba.

Nos despedimos en menos de 30 segundos, nos despedimos como si nos fuéramos a ver al dia siguiente, nos despedimos como si 14 horas de vuelo fueran 14 munitos en la carretera. La despedida más incómoda, la despedida que duró menos que una canción.

Regresé a mi casa, vuelvoa ensyar con mis amigos, vuelvo a sentarme en los salones de la facu, vuelvo a hacer cola en la cafetería, vuelvo a cantar con el coro, vuelvo a manejar en mi caótica ciudad natal, vuelvo a extrañarte cada dia como si no hubiera vuelto.

Vuelvo a mi rutina, a levantarme e ir a la universidad, a hacer los trabajos, a buscar las esferas del dragón, montado en mi nube voladora, y de vez en cuando visito al Maestro Roshi para que me ilustre y me oriente con sus sabios consejos. Vuelvo a mi rutina en la medida de que vuelva a hacer las cosas que siempre hago aquí en Lima: atormentarme con las reflexiones de esta mente perturbada.

Viviré del recuerdo y de la esperanza.

Viviré de los mensajes y de los e-mails.

Viviré de música.

Viviré.

Tengo que leer como mierda, tengo que buscar información para un trabajo de la universidad, tengo que ir a la entrevista para ser guía de mi universidad, tengo que escribir emails, tengo que buscar libros en la biblioteca.

Estoy vendiendo mi macbook, buscando compradores, buscando formas en las cuales pueda poner un pie en tierras foráneas: de jinetes y dragones, y vaqueros.

Tengo muchas cosas que hacer, demasiadas diría yo.

Pero primero...

Tengo que buscar un caballo que aguante bastante kilometraje, esta vez la princesa esta lejos, muy lejos.